Archivado en: Noticias, Shows | Etiquetas: Cada nuevo vuelo, El Lobo Herido, La Verdad, Primer concierto
Han pasado más de cuatro meses desde la última vez que estuve en un escenario. No es que haya contado los días porque necesite del aplauso, se han contado solos ante mis ojos porque siempre he sido un artista de emociones en voz alta, y ya van varios de mis relatos que todavía no he salido a mostrar.
Por primera vez en seis años estoy preparando un concierto sin Truman, alentado por lo fascinado que me tiene mi disco “La Verdad”, estoy encantado por su concepto, por su forma mas allá del sonido, por trabajar con un apoyo maravilloso (del que ya hablaré), por el vértigo que me provoca todo, y por mi eterna porfía de no hacer lo que se espera que haga.
Luego de componer la última canción para “La Verdad”, hice una veintena de canciones apasionadísimas para un tercer disco de Truman, pero por ahora las he dejado en el limbo, pues, como he dicho antes, lamentablemente ni la industria, ni la crítica, y muchas veces ni el público pueden seguirle el paso a alguien que hace canciones no por encargo ni por figurar, sino por naturaleza.
Hasta ahora he mostrado “Cada nuevo vuelo” y “Un fascinante error”, las dos primeras embajadoras de mis nuevos momentos como compositor: Romanticismo, nobleza, el error como necesidad para aprender, un montón de declaraciones feroces y otro de caricias al ego, por supuesto.
Ninguna de mis nuevas canciones fue calculada a la hora de ser compuesta, algo que no muchos colegas compositores entienden o comparten conmigo, me han dicho que el impulso no es un buen aliado a hora de hacer un texto. Yo creo que es cosa de saber encontrarlo, o quizás dejar que el te encuentre antes, pero jamás de regodearse entre rimas forzadas hasta ahuyentarle. Por eso estoy orgulloso de mis letras, muchas han aparecido sin corrección alguna, todas con la prisa del condenado que necesita declararse en el último respiro de su vida. No estoy para la métrica calculada que filtra la emoción real. Ese es el denominador común de las canciones que hice para “La Verdad”.
Una vez más, estuve lejos de estar motivado por la sonoridad de mis discos de cabecera, o como los que me gustaría sonar. Tampoco pensé en la crítica, no le creo a los que no saben como es que se hace una canción, menos le creo a la radio. Poco saben los que hablan de música si no entienden como se conjugan las emociones al hacer una canción, de la valentía de no hacer un documento con fecha de vencimiento, si no una postal que salta del corazón a otros corazones, y de ahí nadie puede hacer nada cuando salta a otras voces. De eso es de lo que hablo en ese disco.
Por eso es que el nombre “La Verdad” me parece un nombre bello. Y no es que ahora diga algo que antes no me haya atrevido, si no que es el camino en que se encontraron todas mis nuevas canciones. La verdad puede gustarte o no, puede parecerte severa e incluso insana, pero ese no es un punto relativo: La verdad es solo una, pero se enfrenta a infinitas situaciones. De eso mismo es de lo que escribí.
Ahora estoy preparando feliz y ansioso el primero de varios conciertos para mostrar el disco. Quienes esperan encontrarse con una réplica de un concierto de Truman, les cuento de inmediato que no será así, pero tampoco puedo adelantar las sorpresas. Estrenaré un formato que no había mostrado en otros conciertos y estaré acompañado por una banda de gente talentosísima. Ellos me acompañarán a mostrar canciones como “El Lobo Herido”, “El Desastre” y varias más.
Como todo tiempo no se tarda en llegar, el 4 de Enero a las 20:00 hrs, comenzará la hora de “La Verdad”.
El concierto será el Lunes 04 de Enero en la Sala SCD Bellavista a las 20:00 hrs. Las entradas tienen un valor de $2.000.-
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Muy pronto este blog cambiará su aspecto y contenido. “Los Diarios Nuevos” abrirán el camino para otros sonidos y relatos, y hoy pongo la primera piedra.
Se trata de “Advance Acústico La Verdad”, un EP con dos canciones en versión desenchufada de mi próximo trabajo en solitario, se trata de los temas “Cada nuevo vuelo” y “Un fascinante error”.
Mi nuevo disco cuenta con varias sopresas, pero todo a su tiempo. Por ahora los invito a descargar estas dos canciones de manera gratuita en el siguiente link:
http://www.mediafire.com/?zgw0n2dymgm
Disfruten estas nuevas canciones y pronto nos reencontraremos en una serie de conciertos que se vienen. Cariños para todos.
Mauricio Riveros.
Archivado en: Archivos | Etiquetas: Crecer, En Reversa, Felipe Chávez, Frío, Mauricio Riveros, truman, Truman acústico, UNIACC
El pasado 4 de Septiembre nos presentamos junto a Felipe Chávez, como una minimalista versión de Truman en el programa “Puro chile TV” de Uniacc. Allí conversamos de muchisimas cosas y también tocamos en vivo, abriendo con una especial versión de “En reversa”. Mis estimados lectores, les invito a revisar todo lo que pasó a continuación.
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Hace varios Agostos, Truman se redefinió en vivo en un concierto que marco la ruta para el futuro del grupo. Esa antigua noche es rememorada hoy, horas antes de tocar, por Alfredo Lewin en su programa de Radio Sonar FM.

Lewin (quien estuvo presente en ese renacer de Truman en La Batuta el 2004), habló de lo indescriptible que podía ser nuestro show, por lo que recomendaba vivir la experiencia. También habló de la elegancia de los arreglos, del juego con el glamour, de mi personalidad y de mi voz “bunburiana”, algo que a estas alturas no me puede significar incomodidad, después de todo somos pocos los herederos de la tradición de la canción urgente, de la ‘justicia poética’ a la hora de la composición.
La poesía se ha encumbrado como mi más inquieta búsqueda artística. Hace unos días hablé en Facebook sobre las soluciones que están contenidas en la poesía y en las canciones urgentes; las respuestas no se tardaron. Con sus efectos en cuenta se armó el setlist de esta noche. Un poco de “Sueños al Oído” y otro de “Frío”.

El debut del nuevo single en la radio con una presentación ostentosa, fue parte del combustible para hacer andar la noche. Hace algunos años tocamos en ese mismo club, cuando comenzó la historia de verdad para Truman. El concierto de hoy tiene otras sorpresas guardadas para nosotros.
A estas alturas soy un artista al que poco le importa lo que no tenga que ver con la música. Que haya un escenario cuenta para mi, por eso no hemos sido nunca de los que les falta talento en espacios gigantescos. La verdad de las canciones no se inventa, no se le engaña con emociones postizas, es algo que se tiene o no se tiene. Por eso estas canciones sirven donde sea.

Comenzamos con “Fallar”, “Crecer” y “Frío”. En mi cabeza soy un héroe AM cantándolas, uno sin límites. Luego de eso viene “Testigo” y su verdad hacen que una de mis cuerdas se dispare, pero no nos detiene, no podría.
Los últimos días han sido de reencuentros, es por eso que les dedicamos el show a los amigos. Algunos de ellos saben lo que es oír hasta el frío, otros me han protegido de oírle.
La locura es inminente, y hacia el final aparece “Así en ti”. Nos han elogiado el hecho de que sea una canción distinta y particularmente poderosa, yo simplemente la disfruto haciéndola en directo. Los artistas no estamos obligados a repetirnos, si no, todo lo contrario. Tampoco es obligación darle al público lo que espera, por eso mismo prefiero sorprender. No soy el mismo de esos Agostos atrás, el tiempo no ha pasado en vano.

Tanto Merlot cómplice, tantas palabras, tantas canciones y todos esos latidos. Después de “Los Años Nuevos” el cuarteto se despide y yo espero en la oscuridad mi canción final, una que escogí para esta noche y se tarda en sonar. De pronto llega y “Es mi vida” de Adamo, es la que justifica todo. En el escenario las últimas plumas de toda esta aventura se tardaron un poco en tocar el piso, para mala o buena suerte de esas plumas, incluso cuando es un buen rato, todo tiempo final siempre termina por llegar.
Fotos: Por Alejandra Caroca.
Al fin el primer embajador de nuestro disco “Frío” esta aquí. Se trata de “Así en ti”, una canción bastante distinta a lo que fue “Sueños al Oído” y les presentamos orgullosos, ya que así es como suena Truman actualmente.
Tal como cada uno de nuestros anteriores sencillos, esta nueva canción viene acompañada de dos tracks que no estarán en el disco. Primero ha aparecido su versión digital, lo que nos hace unos pioneros en la publicacion de maxi singles en ese formato en Chile.

“Así en ti” es bien distinta a otras de las canciones de este grupo, y eso es lo mas fascinante.Fue producida por nuestro guitarrista Franklin Zuvic y contamos con la colaboración especial de Cristián Heyne.
Los invito a oírla en http://www.myspace.com/bandatruman, y si quieren comprar la versión con los dos tracks extra mas el disco “Lazos” remasterizado, lo pueden hacer en http://www.portaldisc.com/truman_asienti a solo $3.300.- con tarjetas de crédito BCI, Santander y Banco de Chile.
Además estaremos vendiendo una edición especial este Jueves 27 de Agosto en el Bar Kapital, ubicado en Bellavista con Constitución a las 23:00 hrs, donde nos presentaremos en vivo.
Los esperamos.
Cariños para todos.
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Definitivamente no soy el mismo hombre entre el último concierto con Truman y el que acabamos de ofrecer. Las huellas que llevan hasta mi nuevo lugar están marcadas por las canciones que han venido a buscarme en manada, dejando rastros como gotas de sangre que llevan hasta una última cicatriz ya en calma. La mas nueva es de hace solo unos días y la bautizé “Un fascinante error”, canciones que ando cantando todo el día y que me tienen hechizado por el encanto que capturaron sus prematuras maquetas. Y de eso se trata crecer, de ver con los ojos bañados por una verdad sin confunidirse, aunque a veces duela.
Remedio para Melancólicos fue un festival que armé para el que tomé prestado el nombre de Bradbury, uno de mis favoritos de siempre, sumó varios shows de artistas talentosos y valientes. Tocar un día domingo tiene su gracia y Truman fue el último número en presentarse.
Sabía que ese concierto sería especial por muchos motivos, y principalmente por la presentación de varias canciones del bello disco “Frío”. Una grabación que avanzó varios kilometros en esa ruta de fragilidad y urgencia poetica de “Sueños al Oído”, un trabajo que una vez mas hicimos sin mirar para el lado, y utilizamos esa capacidad que pocos tienen de no hacer discos para darle en el gusto a los periodistas. La crítica en estos años poco sabe, poco entiende, y por eso mismo “Frío” es un derroche de emoción en función solo del arte.

Los aplausos una vez mas indican el camino, y desde mi peludo abrigo salío un Merlot cómplice y de inmediato la primera en atacar sin anunciar es “Silencio”: “…Two guys can’t love each other…but I love you…and I really want to kiss you man…” dicen Phoenix y Reeves. De las nuevas la primera en asomarse fue “Frío” “…no me puedes oír por mas que te alcance con mis brazos de sal…”, la canto con la garganta al filo, como si tuviera que dejarla ir antes de que se acabe este nuevo invierno victorioso.
“Invocar” ya es pisar en terreno peligroso, y para hundir los pies por completo está “Descifrarme”, Si se va a mostrar un poco el corazón que se muestre de verdad. Las historias fueron ordenadas con una emotividad in crecendo, soy todos ellos y el de ahora, esa verdad está en mi voz. Soy un encantado por poder cantar esas canciones.

Esa noche presentamos un nuevo single, uno que suena como ninguno que hayamos publicado, pues a mi no me vienen con eso de que hay que saber que esperar de un artista, pues si fuera asi cuelgo al instante la guitarra y hago un karaoke de mi mismo. “Así en ti” es desquiciada, fascinante y tan de verdad. Su culpa demente se queda en el eco de la sala, y como no nos podemos ir así no mas, al primer “otra!” coreado nos lanzamos con “Los Años Nuevos”.

Bajamos del escenario y suena “Yo sigo siendo aquel” de Raphael. Está claro que algo en común tengo con el hombre que describe Perales en esa canción. El público lo sabe y me mira cantarla desde las alturas de la sala, mientras yo guardo los aplausos que abrigan el corazón. A pesar de los caminos que crecen a los pies, de alguna manera yo también sigo siendo aquel.
Sin duda ese Viernes fue mucho mas agitado que el resto. La verdad es que nunca me he sentido agobiado al punto de decir “no quiero tocar”, pero acababa de finalizar una semana mas agitada que otras, sin embargo esta no será la ocasión para decirlo, pues a fin de cuentas soy el hombre que quiero ser.
Llegué al minuto límite de la prueba de sonido, me apresuré entre esos maniquíes que custodiaban la entrada. Me encuentro con mis compañeros, me cuelgo la guitarra y ya estoy listo para el viaje. El antídoto funciona.
Después de tanta prisa debería venir la calma. Sobre mi Santiago el viento sopla enojado, y los que no tenemos la culpa nos termina por cubrir un cielo que pasa de azul a negro. Me fuí a mi casa para dormir un poco antes del concierto, luego hice la maleta, me serví un café escuchando el disco de “Santa N” y nos juntámos con el resto del staff.
Esta noche me siento mas despierto que de costumbre, pienso en lo lamentable que es el que haya más público en las discotecas que en las salas de conciertos, lamentable que hayan mas chicos escuchando reggaeton en sus celulares a todo volumen que escuchando rock con audifonos, pero esa no es una razón para no salir de casa a ofrecer shows. Sigue siendo un desafìo a una banda que no tiene el norte encandilado el salir a hechizar.
Antes de subir canté “Angel of Music” a un costado del escenario, nos hicieron unas fotos. Compartimos con Uruz que claramente están mas cómodos con la circunstancia. Su cantante es de los pocos que entiende la camaraderia con humildad y es todo un agrado verlos armar una fiesta.
Hace algunos días alguien me comentaba lo afortunado que debia sentirme con tener este don para enfrentar la vida. En realidad me lo han dicho mas de una vez y claro que lo entiendo y lo agradezco. Esta noche es una de esas noches en que las palabras de las canciones pueden mas que cualquier cosa.
Para mi ha sido un verdadero goce hacer en vivo las canciones de “Frío”, un disco que me tiene verdaderamente orgulloso, todas sus historias me conectan aun mas con mis momentos nuevos. También lo hacen esos un poco mas antiguos como “Mentira es la casualidad”, “…y ver lo que has visto tú…“. Puede que “Frío” sea un disco con una oscuridad intrínseca, pero ante todo es un disco que está lleno de verdad, impulsivo, instintivo, que late en todos sus segundos sin pretenciones y con una autenticidad irreprochable.

A mi derecha unas chicas cantan las canciones que se saben, las cantan fuerte junto conmigo y yo pienso en lo bueno que es que esas palabras ya no estén solas luego de tanto escenario pisado.
“Se que estás ahí, felices 27” digo, y puedo dedicar una versión sentida de “Descifrarme”, porque siempre sigo siendo el de las canciones, aunque pase el tiempo. La noche se acaba lentamente y el traje de superhéroe está en la maleta, pero los poderes no se pueden ocultar. Mas tarde ver el amanecer de la ciudad tocando canciones frente a las teclas es otra de las ventajas del don que se agradece.
“Santiago se duerme, y en algún lugar alguien extraña el frío que hoy te envuelve…”. Esas líneas las escribí hace años y la razón que mantienen viva no tiene intenciones de ceder ni un centímetro. Sigo creyendo que las casualidades no existen y que todo tiene un motivo, aunque escojamos tomar el camino de los sobresaltos, el pago de vuelta siempre es mucho más satisfactorio.

No es fácil conseguir espacios para tocar en los años en que cada vez se somete mas el talento a concursos, a la ilusión de segunda mano de las bandas tributo o a la costumbre del fellatio de los que quieren hacer el camino corto. Porque no respondemos a nada de eso, me hace feliz el poder convidar a músicos amigos a compartir escenario, algo que es como invitarlos a tu mesa, y por qué no, si la mesa es grande, la compañía es grata y la velada la animaremos entre todos. De pasada podremos celebrar juntos por la quijotada que nos une.

En todos estos años son muchas las veces que he pisado el escenario de La Batuta, esta fue la décima con Truman. También hice un par de shows solo, con pantalones y guitarra de palo llamándome Riveros y otras mas lo he hecho cantando como invitado de grupos amigos como Galatea, Saiko y varios más. También me he subido a otras cosas, como cuando puse en su lugar al desafortunado que se le ocurrió meterse con mi banda. Vaya que si hay historias, ahora vamos por más.

Pedro Frugone abrió la noche y, sin pretenderlo, da una lección a varios. Se sube solo con sus guitarras y sus programaciones disparadas por el mismo. Pienso que es más cojonudo que muchos. Recuerdo haber estado en circunstancias parecidas ahí mismo el 2003 con la vida media incendiada y sólo mis canciones para controlarlo. Creo que esa es una manera muy honesta de hacer camino donde nunca lo ha habido. Pedro toca las canciones que se le da la gana; “Ahora vienen dos bandas de puta madre” dice antes de bajarse. Los latidos electrónicos de Galatea no tardan en llegar, antes de partir a cambiarme los veo tocar oculto tras una puerta.
Tere salió a cantar con unas estrellas brillantes en sus hombros, aunque más fuerte es la luz de la estrella que viene de dentro de ella. A mi me ayudó con el brillo al corazón que dibujé en mi pecho y que mostré no sé cuantas veces cuando salí.

Al salir nos entregamos por completo con “Lazos”. Mientras canto con los ojos cerrados pienso con orgullo en el artista en que el tiempo me ha convertido; “…y sin dudar, te buscaré e invitaré a matar viejas nostalgias o a convertirlas en magia…”. Desde ahí hasta “Los Años Nuevos” nos sentimos como en casa. Las páginas viejas de todas esas historias al oído reviven en instantes en los que solo habla el corazón, porque nunca he sido un fugitivo de mis propias emociones. Las plumas flotan entre el pesado aire eléctrico de la Batuta, mientras que nos desnudamos ante esa muralla de ojos, una cueva oscura empapelada de miradas. “…y de vez en cuando caigo en el vicio de invocarte…”.
Desde esa oscuridad y las luces, muchas de las plumas que volaron, terminaron entre los dedos, solapas y el cabello de varios que nos saludaron con cariño. Tuvimos rostros nuevos y también llegaron de los que no veían a este grupo en años, y muy grato fue tenerlos con nosotros una vez más. Nuevamente respiro profundo y feliz por haber dejado todo en esas canciones.

Después de un concierto maravilloso, la noche se acaba. De vuelta en casa mi ciudad sigue dormida. Afuera las patitas andantes de un quiltrito cansado suenan suaves en las baldosas, su sonido sube hasta mi ventana como para recordarme que pronto amanecerá y las calles ya no serán solo de él. Le tiro una rebanada de pan con paté que voló como un freesbee antes de ser devorado. El sueño de Santiago no resulta por igual para todos, la ruta del Frío es otro de esos caminos que crece a los pies.
¿Cuantas veces puede oírse resquebrajar el corazón en una canción?. Estoy en ese escenario que he pisado decenas de veces, estoy cantando “Crecer” y el pecho se me aprieta como la primera vez cuando canto las mismas frases. El tiempo ha pasado y no en vano. Abro los ojos, miro alrededor y los hechizados por sus palabras se multiplicaron con los años.Esperé ansioso este concierto. Truman me resulta el lado mágico de la vida. Horas antes, en la prueba de sonido me encerré solo en el camarín para cantar a capella “El Lobo Herido”. Después de ese bolero que nació y se apoderó de mi cuerpo, la voz y el corazón ya tienen su punta afilada.
La noche anterior me la pasé viendo una vez mas “El Fantasma de la Opera”, una versión fantástica que me envió de regalo Edita, la madre de la Rubia. Pienso en lo mucho tienen en común el hombre de la máscara y el de las plumas, el Fantasma derrochó una pasión desmedida en “Don Juan” y yo hice lo mismo en “El Desastre”, quizás por eso mismo me motive a citarlo con mi look en la apertura del show.

Invitar a abrir a Uruz fue pura buena onda. Éramos dos bandas que no tienen demasiado en común musicalmente, pero que aportaron con ánimo, sencillez y camaradería. Ellos hicieron de su set una fiesta que cerró bien arriba con Juan Sativo acelerando las revoluciones. Luego de eso, afuera en mi Santiago el cielo comienza a destellar flashes de tormenta, el interior de la sala le responde con los primeros beats de “Nébula”: Estábamos listos para salir.
Abrimos con “Descifrarme”, mi eterna declaración de principios, y a través de mi máscara veo como los ojos de los que llenaron la sala no pueden alcanzar a los míos, pero si pueden saber lo que siento por el sonido de mi voz. No le temo a eso, en realidad, desde acá no le temo a nada.
Edita está de cumpleaños, por eso el concierto se hace aún mas especial. Tere sube al escenario con una rosa roja. “Esta es para una mujer maravillosa”, se la damos a la Rubia y cantamos “Fallar” “…poder volverme un secreto en ti, y ser cautivo de tu voluntad, es solo otra manera de Fallar…” suena como una cerca electrificada que ha dejado lecciones aprendidas.
“Porqué andas tan feliz?” me preguntó un amigo en la mañana, “Por esta banda, por haber hecho un disco tan bonito” le contesté. De ese disco hicimos varias, como “Invocar”, una pieza que suena elegante para describir el viejo vicio de invocarte. Me sorprende el ver a varios cantándola con los ojos cerrados cuando el disco aún no ha salido.
El show crece en intensidad, disfrutamos el estar así de compenetrados; “Testigo”, “Silencio”, “Mentira es la casualidad”. “Así en ti” es una canción sin reglas que me trastorna y es evidente para la audiencia. “Has notado que yo tengo una obsesión?” le canta encima al público un desquiciado envuelto en plumas rojas y una falda, saltando descalzo entre los asientos y los flashes. El concierto fue una montaña rusa de sentimientos, como en todo show de Truman, el humor tuvo su lugar especial también.
“Por el futuro, porque ya vendrán años nuevos y esta es mi forma de acuerdo”, alzo mi Merlot y cerramos definitivamente con “Los Años Nuevos”. Hoy la familia Truman está de fiesta, luego de la reverencia, cruzamos la ciudad para continuar una noche brillante.
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Tal como el remedio, el primer concierto del 2009 se tardó un poco en llegar.
No estábamos en silencio. La sala de ensayos es testigo de como nos hemos convertido en la banda que pronto publicará su segundo disco, y ese no es el único plan. Diseñar los shows que se tenemos agendados es casi tan fascinante como vivirlos.
Acabo de terminar dos discos, uno de ellos es “Frío” junto a mis compañeros de Truman, y el hecho de trabajarlos libres de cualquier exigencia, presión externa, o de la aprobación instantánea que ciega a tantos músicos, me ha traído una calma y una libertad artística insospechada. También me ha llevado a otros terrenos y me he convertido en un artista distinto, con muchas canciones que están ansiosas por ser tocadas en vivo. No por nada me fui hace poco con una guitarra a los bares porteños y recordarlo me excita más que la posibilidad de ser un soporte desapercibido en un megaconcierto.
La serpiente de fuego avanza y la piel vieja se queda atrás para lucir una nueva una vez más. Veo con una calma distinta los días que nos envuelven. Sigo mas convencido que nunca que el trabajo de esta banda es sobre el escenario y no palmoteándole la espalda a nadie. Ojala todos nos dedicáramos un poco mas a tocar y a volvernos un poco mas locos por nuestro propio arte.
Ando feliz y se creo que se me nota. Contrario a lo que varios creen, con Truman no nos juntamos a llorar. Las nuevas canciones ya reconocen sus cuerpos en la sala de ensayos, y hemos encontrado una complicidad en la alineación actual, además, estamos completamente fascinados con las canciones de “Frío”. Con ese ánimo preparamos el concierto que ofreceríamos en el Club Mist.
Las noticias de la televisión últimamente han afectado la concurrencia en el barrio donde está el Club. “Tendremos que salir con chaleco antibalas” bromee con el administrador, lo que no le hace demasiada gracia. Se han esmerado en volver a levantar el lugar.
Puede que el Club Mist no sea lo que esperamos, no lo es al menos un miércoles cuando tres bandas tienen que tocar después de medianoche y al otro día todos somos Bruno Díaz otra vez. No es lo que esperamos de un escenario con un pilar de cemento en medio, pero es lo que hay.
A diferencia de otros lugares ese bar es uno de los pocos que ofrece con orgullo una cartelera sin bandas tributo, para mi ese es el mismo espíritu que quiere dejar de mirar para afuera y al resto de los músicos para arriba para motivar una escena.
Por eso mismo para mi salir a tocar ahí o en cualquier otro escenario tiene la misma importancia.

Tengo recuerdos graciosos de varios conciertos en ese bar.
Hace un par de años un señor inglés entró a media tarde medio hipnotizado por nuestra prueba de sonido. “Hay alguien que quiere hablar contigo” me dijo el barman con cara de asustado. Este señor se presentó, me contó que se hospedaba cerca, que venía pasando nos escuchó e insistió en comprarme un trago. “I gotta go to my apartment to take a shower, maybe then you can buy me a drink” le dije dejándolo aun mas entusiasmado.
Pero esta noche en el Mist no hay “sugar daddies”, tampoco el grueso del público que llega un fin de semana. Esta noche llegan los incondicionales mientras Santiago se duerme, pero no sin antes hacer nuestro primer concierto del año.
Las piezas de “Sueños al Oído” me significan ritos intensos, y siempre me someteré a ellos infinitamente entregado. Hicimos todos sus singles, partimos con “Fallar” y el golpe fue inmediato, recordé con “Descifrarme” que estoy cubierto por espinas, del nuevo disco tocamos “Invocar”, que ha sido todo un agrado saber que ya hay varios cautivados por ella. La noche avanza y quedan dos bandas mas, por eso nos guardamos varias canciones. Para el cierre hicimos “Así en ti”, que tuvo su enajenada primera vez en directo.
“El escenario es como un ring” – le dije hace años a un músico que me pidió consejo sobre como enfrentar cierto local – “sólo tienes que salir y dar tu mejor pelea como sea”. Esta fue una de esas que nos han enseñado a ser mas hábiles en las peleas grandes.
El Mist cierra la noche como un orgulloso y cojonudo oasis de rock, mientras al lado suenan los covers de Bon Jovi en versión MIDI y demasiado reggaeton. Los disparos no sonaron en las calles. Al menos esta noche el Barrio Suecia no saldrá en las noticias.




